viernes, 2 de junio de 2017

LA IGNORANCIA NOS ALEJA DEL SOFTWARE LIBRE


Después de acercarme a los textos de Yochai Benkler "La economía Política de Procomún" y "Software libre y Educación" de María Helena Silveira Bonilla, vino a mi mente como la realidad de los docentes Brasileros al enfrentarse al software libre es la misma por la que pasamos los profesores Colombianos. Como docente ya hace 13 años de Lenguas en Colombia, poco o nada había escuchado en mi país sobre el uso de software libre. Y esta, es la misma realidad de mis colegas, quienes trabajando en colegios públicos o privados, sólo tienen acercamiento al software propietario. Se sabe que el software libre existe, pero se ve como algo muy alejado de la realidad, algo que solo los Hackers manejan. Muy pocos docentes se detienen a pensar en éste, a no ser que sean docentes de informática. En los computadores que usan los maestros y también nuestros estudiantes está siempre presente el software propietario. En los colegios en los que he trabajado, no existe ningún incentivo para utilizar software libre. De igual manera en el contrato laboral docente se prohíbe la instalación de otro software diferente al propietario que ya está instalado en las máquinas del colegio.

Fué hasta hace tres semanas, cuando llegué a Brasil y a la Facultad de Educación FACED de la Universidad Federal de Bahia UFBA, que empecé a escuchar del tema y le presté especial atención. Me sentí muy apenada por no saber muy bien de que se trataba. Tenía una idea muy vaga al respecto, y encontrarme con estos dos textos sugeridos en clase de Educación, Comunicación y Tecnología, llenó esos vacíos que tenía respecto al tema. 

Al darme cuenta que otros colegas Brasileros en sus escuelas experimentaban al igual que yo ese extrañamiento, ese sentimiento de inseguridad, de negación y rechazo, me hizo sentir identificada. Hasta el momento de llegar a Brasil, al igual que ellos, sentí que la sustitución del software propietario que he conocido toda la vida, y que hasta ahora concebía como el único viable de ser utilizado, era como arrancar una parte de mi imaginario de la tecnología que tenía bien arraigado. Y esto se da por mi falta de conocimiento. Y es que las grandes empresas generadoras del software propietario así nos quieren de ignorantes. Nos venden la idea de que el software libre es defectuoso, que no es seguro o que es difícil de operar. 

Al leer el texto de Bonilla (2014), me di cuenta de que algo que hasta ahora había visto como delictivo, que es la piratería del software propietario, y que es muy común en Colombia, es una estrategia ya bien pensada por las grandes empresas de software, quienes son en cierta medida benevolentes ante estas prácticas, que finalmente los favorecen, ya que la gente se acostumbra y familiariza tanto con estos softwares propietarios que sienten que son lo único que existe y en algún momento deben pagar por adquirirlo o actualizarlo. Pensar sólo en eso me hace reflexionar de cuanto poder y cuanta estrategia de mercado manejan estas empresas tan poderosas y como son capaces de mudar todo un imaginario colectivo en torno a sus propios intereses. Nos creen unos meros títeres que pueden mover a su antojo y beneficio. 

También me viene a la mente pensar sobre la concepción errada que tenemos de que el software libre es gratuito, por lo general lo asociamos con la gratuidad, pero no es así. El software libre se puede redistribuir o vender. En muchas ocasiones se opta por usar el software libre sólo por su menor o ningún costo, continuando así con la perspectiva del mero consumo de la tecnología, sin cualquier comprensión de los procesos: lo que explica Bonilla como un modelo cerrado, centrado en la transmisión y consumo de informaciones sin entender las relaciones sociales, políticas, económicas y culturales propias de los contextos digitales. 

Permítanme aquí presentarles a uno de los grandes pensadores contemporáneos de Colombia: Gustavo Petro. El es un economista, político y ex combatiente del movimiento guerrillero M19. Representando al partido de izquierda Polo democrático, fué alcalde de la capital de Colombia de 2012 a 2015. Durante su gobierno tuvo muchos detractores ya que Petro siempre ha defendido a la gente más pobre y esa concepción contra hegemónica y anti elitista no agrada a algunas esferas del país. Teniendo en cuenta mi desconocimiento frente al tema del software libre, quedé gratamente sorprendida de encontrar que uno de los abanderados de mi país en este tema es el doctor Petro, quien una vez más, reivindica de esta manera los derechos de los menos favorecidos. El siguiente video nos muestra su posición con respecto este importante tema, en el marco de la inaguración del mes del Software libre que se celebró durante su gobierno. Al igual que en Brasil, la adopción o no de políticas gubernamentales se encuentra muy ligada al político de turno. Luego del gobierno de Petro, todos estos esfuerzos que el hizo en este sentido no han tenido el mismo eco. 




En el video, Petro nos explica que si el Estado Colombiano le abre las puertas al software libre, se podrán generar mayores oportunidades de empleo entre los jóvenes que son quienes vienen desarrollando este tipo de software. Argumenta que debido al Tratado de Libre Comercio TLC, se han cerrado muchas oportunidades de empleo que la política pública de adopción de software libre podría llegar a suplir en alguna medida. Explica además que esto que el propone implica toda una concepción filosófica ya que envuelve valores sociales como el derecho a la libertad, a la creación, a la cooperación y a un nuevo concepto de Nación, conceptos que las grandes multinacionales de software quieren cercenar con su modelo cerrado de centralización de la información y del conocimiento que conduce a una ética meramente mercantilista y de monetización de todo lo que tenga que ver con el ser humano.

Ahora si, teniendo el conocimiento y las bases del por qué es toda una opción de vida, de concepción del mundo el instalar el sofware de modelo "Bazar" como lo llama Erick Raymond, es que empiezo a desdeñar el software de modelo "catedral" como él mismo lo llama, y ahora mismo, ni bien termine esta entrada al Blog, voy a instalar el software libre en mi computador, ya sin miedo, con conocimiento de causa, entendiendo sus implicaciones filosóficas y políticas y no solamente viéndolo desde la perspectiva consumista de la tecnología.

Como docente me queda la inquietud de que somos nosotros los docentes los primeros llamados a difundir la cultura de uso del software libre como incentivo para fomentar la producción colaborativa, la inteligencia colectiva, la creatividad, la innovación y el conocimiento abierto, principios de una sociedad educativa democrática. 

Referencias:

BENKLER, Y. A economia política dos commons. In: SILVEIRA, S (Org.). A comunicação digital e a construção dos commons: redes virais, espectro aberto e as novas possibilidades de regulação. São Paulo: Perseu Abramo, 2007.

BONILLA, Maria Helena. Software livre e Educação: uma relação em construção. PERSPECTIVA, Florianópolis, v.32, n.1, 205-234,  jan./abr.2014