El tema de la inclusión digital abordado por el texto de Bonilla y Oliveira (2011) me hizo considerar la importancia de reflexionar sobre el curso de las políticas públicas y acciones que se intitulan de inclusión digital, ya que mi tema de investigación en la Maestría en Educación que curso en la Universidad Federal de Bahia, hace referencia a esta problemática.
Tanto en Brasil como en Colombia, existe una politica pública muy similar que se autoproclama de Inclusión Digital, en Brasil con el nombre de Telecentros o Infocentros, y en Colombia con el nombre de Puntos Vive Digital. (PVD). Estos centros en ambos países se caracterizan por la disponibilización de espacios públicos de acceso a tecnologías digitales y a la realización de cursos de introducción a la informática. Aunque el hecho de promover una iniciación de las personas al uso de las tecnologías no deja de ser una acción social válida, la problemática consiste en darnos cuenta en que medida estos abordajes contribuyen para que las personas se articulen activamente en las dinámicas sociales, con el objeto de que que se conviertan en agentes críticos de la sociedad en que viven. La formación en cursos básicos de informática no contribuye por si sola a la formación de sujetos autónomos y participativos.
Según Bonilla y Oliveira, una verdadera inclusión digital sería aquella que potencializara interacciones y posibilidades entre los sujetos para actuar en las dinámicas sociotécnicas de forma activa, participativa, propositiva y constructora de nuevas realidades sociales. Aquella que oportunizara condiciones para que los sujetos sean capaces de participar, cuestionar, producir, decidir, transformar, tornándose parte integrante de la dinámica social en todas sus instancias.
Este estudio hecho por los dos autores me dió luces importantes para delimitar mejor mi objeto de investigación, ya que al conjugar los objetivos de la política Pública de los PVD en Colombia, cuya bandera y objetivo es contribuir al desarrollo social de las personas, con lo que sería realmente ese desarrollo social, es de donde nace la situación problemática, lo que incomoda, lo que produce cuestionamientos en mí como investigadora.
Uno de los ejemplos de como podemos caminar efectivamente hacia una inclusión digital, lo vivenciamos día a día los integrantes del grupo de investigación en Educación, Comunicación y Tecnologías de la Universidad Federal de Bahia (GEC), ya que el grupo es consciente de que se tiene la infraestructura para la conectividad y que esta no es suficiente para la construcción de la cultura digital. Allí vivimos mucho más que eso: hay una comunidad de interacción, de troca de informaciones, de debate, de aprendizaje y producción colaborativa de conocimiento. Es una dinámica propositiva sin llegar a la imposición de límites establecidos. Para quien llega nuevo al grupo de Investigación a veces siente un choque de asombro porque podemos venir de ambientes en los cuales no estamos tan acostumbrados a ese aprendizaje colaborativo, de construcción de conocimiento en grupo, ya que la misma sociedad capitalista hace que estemos inmersos en dinámicas diferentes, de individualismo, de cada quien por su lado, que es precisamente lo que quiere el sistema, vernos separados, sin constituir un colectivo pensante, que genere juntos una fuerza transformadora, que puede más que muchos individuos isolados. La creación de políticas públicas que solo son de carácter compensatorio, inscritas dentro de un modelo hegemónico capitalista que propende porque se sigan generando y manteniendo los índices de pobreza, no responde a las necesidades de inclusión digital de las personas. Este modelo capitalista nos quiere seguir manteniendo pobres e ignorantes, para que no reivindiquemos nuestros derechos, para que no lancemos críticas a la sociedad, para que no pensemos, no debatamos, no opinemos y no transformemos.
Como en Colombia cada Punto Vive Digital responde a la vez a las directrices de la política pública al respecto pero también a las iniciativas propias de cada coordinador zonal, cuando me desplace a Colombia a trabajo de campo, aunque mis expectativas son bajas al respecto, me gustaría mucho encontrar que se esté caminando hacia el no sometimiento a los sujetos a un uso pasivo y limitado de los recursos TIC, sino hacia el apoderamiento de las tecnologías digitales actuando con autonomía e independencia y generando dinámicas participativas, propositivas y constructoras de nuevas realidades sociales... eso es lo que en un mundo ideal yo iría a encontrar... pero de los sueños a la vida real... hay mucho trecho...
Referencias:
BONILLA, Maria Helena; OLIVEIRA, Paulo Cezar. Inclusão digital: ambiguidades em curso. In: BONILLA, Maria Helena; PRETTO, Nelson De Luca (org.). Inclusão digital: polêmica contemporânea. Salvador: Edufba, 2011, pp.23-48.

